Conferencia: EMANCIPACIÓN DEL ALMA
SUEÑOS
En cierta ocasión, Jesús dijo a un líder religioso llamado Nicodemo que el Espíritu es como el viento que sopla por donde quiere…” [1]. Mientras dormimos, nuestra alma es libre (parcialmente y totalmente sólo con la muerte) para ir a donde quiera. Tenemos una razón más para no temer la muerte, pues en ese sentido se puede decir que morimos todos los días.
Durante el estado de sueño nuestro Espíritu posee más facultades que durante la vigilia. Los recuerdos confusos y no muy raramente estrambóticos que tenemos (o mezclados con nuestras preocupaciones o reflejos de actividades diarias) se deben a la influencia de la materia – nuestro cuerpo físico – que no es capaz de registrar con exactitud las experiencias, ni siquiera somos capaces de recordarlos siempre. Una prueba de la influencia de la materia en los sueños tenemos cuando por ejemplo durmiendo, escuchamos un ruido como un timbre y lo incorporamos con algo relacionado en el contexto (ej. una ambulancia o el sonido de un móvil), o cuando nuestras necesidades fisiológicas nos llevan a buscar un baño en nuestro sueño.
El hecho de no recordar los sueños con claridad debe tener su porqué y hasta en eso se manifiesta la sabiduría infinita de Dios, que nada permite sin que haya una razón. Si durante el sueño tuviéramos recuerdos claros y precisos de la vida espiritual, la vida terrenal podría llevarnos a estados de tristeza y depresión profunda, llevándonos a desear la muerte a cada momento.
El sueño influye en nuestras vidas más de lo que creemos. Es el “recreo después del trabajo” mientras esperamos nuestra gran liberación, que nos devolverá a nuestra vida verdadera, la inmortal.
La emancipación del Espíritu se da con el entorpecimiento de los sentidos, es decir, no es necesario llegar a un sueño profundo y a veces la actividad intensa del espíritu puede llegar a provocar cansancio en el cuerpo. El Espíritu aprovecha todos los momentos que pueda para “escaparse”. A veces tenemos ideas o solución para problemas que fueron aprendidas durante la emancipación y/o por consejos de otros Espíritus (ej. Descartes, científico –filósofo y matemático, creador de la geometría analítica y en honor a él es que hay el sistema cartesiano de coordenadas en el plano ha sido inspirado durante el sueño [2]).
Entonces algunos se podrán preguntar ¿Pero de que sirve esto si después no recordamos con precisión? Los espíritus de la codificación contestan que la idea acude en el momento oportuno como una inspiración instantánea.
Durante el sueño el Espíritu también es capaz de conocer el momento de su desencarnación y al despertar trae la intuición de la misma, inclusive en ciertos casos son capaces de predecir con exactitud (ej. Abraham Lincoln [3], ex-presidente de los EEUU vio en sueño, escenas de su propio velorio una semana antes de ser asesinado y Ritchie Valens [4] – el cantante que grabó la canción “La Bamba” en versión rock, también soñó con su muerte).
Podemos tener amigos de otros países, mundos y vidas, sin sospecharlo. El sueño es como una puerta que se abre, permitiendo el encuentro con Espíritus afines y así, podremos encontrarnos con los que nos han antecedido (es una buena y accesible forma de contactar con los espíritus ya desencarnados y queridos). André Luiz [5] nos da un ejemplo de una señora desencarnada que orienta su nieta encarnada con relación a problemas de calumnia y difamación que estaba pasando en su vida en aquél momento. Le animaba, infundiéndole coraje, fe, para que no desistiera y que soportase todo con resignación y perseverancia. El instructor de André Luiz cuenta que al despertar, ella tendría una vaga intuición de la conversa pero no recordaría con exactitud. Contaría su sueño como recordándose que estaba presente su abuela y que de repente una serpiente amenazadora se transformaba en cristal y se rompía con un esfuerzo suyo, transformándose en una flor perfumada. Al fin y al cabo comprendería el mensaje consolador transmitido por su abuela.
Frecuentemente lo que desea nuestro Espíritu en vigilia es diferente de lo que ansia cuando está en libertad y por esa razón no soñamos con lo que deseamos cuando despiertos. Un hecho interesante es narrado por André Luiz [6] donde eran esperados más de 300 encarnados para una conferencia sobre mediumnidad que se impartiría entre 2 y 4h de la madrugada y donde comparecieron poco más de 100. Él y su instructor consiguieron averiguar sobre dos personas, el porqué de no comparecer e intentar ayudarles. El primero era orador espirita y mientras dormía se observaba que su periespíritu estaba muy cerca al cuerpo físico y al lado había una entidad que le perturbada en tormentosas pesadillas. El obsesor contó que él le difamaba siendo ellos amigos y ahora como estaba desencarnado no podía defenderse. Dijo que el orador espirita, aún conociendo que el Espíritu es inmortal y puede “escuchar” lo que uno dice, así mismo no dudó en hacerlo. Este obsesor intencionaba mostrar sus razones y dijo que le había escuchado decir hace poco en una conferencia que debemos respecto a todos los encarnados y desencarnados. El segundo a ser visitado estaba en compañía de otras dos o tres entidades para una pequeña “fiesta” y al reconocer la visita del instructor, se sintió avergonzado, humillado y entonces los demás espíritus presentes intentaron insultar para que pudieran seguir. El primero se despertó pensando que había comido algo que le sentó mal y atribuyó a eso las pesadillas y el segundo despertaría con un sentimiento de vergüenza y dolor moral por la que reuniría fuerzas para no reincidir.
Allan Kardec [7] desarrolla un raciocinio muy interesante de cómo suceden las premoniciones. Supongamos un hombre, que sube en la cumbre de una montaña y desde ahí consigue vislumbrar todo a su alrededor – los relieves, los ríos, un bosque, etc. Supongamos ahora un viajero que aparece y el que está en la montaña le observa. Ve que va seguir por un camino, una carretera y, desde su punto de vista podrá decir que obstáculos tendrá que pasar hasta llegar a su objetivo final, el fin de la carretera. El hombre de la montaña ve que en determinado momento (y es capaz de predecir con cierta precisión incluso) tendrá que nadar para cruzar un río, que atravesará un bosque que le retrasará un poco su marcha, tendrá que saltar otros obstáculos, etc. El futuro existe para el viajero pero para el que está en la montaña este futuro es el presente.
MUERTES APARENTES: LETARGO Y CATALEPSIA*
Catalepsia, que del griego significa “no tan muerto” es considerada una enfermedad grave por la apariencia de muerto que tiene la persona (respiración y pulso cardíaco casi imperceptibles, rigidez corporal) que le puede conducir a la sepultura prematuramente. Un ejemplo de muerte aparente aparece en el documental “Life after Life” donde el investigador Raymond Moody presenta varias experiencias de casi-muerte, en un caso donde un hombre despierta en medio de su autopsia, entre otros casos, algunos inclusive recientes [8], [9].
En la codificación, Kardec [10] nos muestra un caso donde una persona sufrió muerte aparente y sólo más tarde se descubrió que había sido enterrada viva y esta persona viene a dejar su testigo.
Kardec sugiere [11] que casos de resurrección como la de Lázaro [12] pueden ser explicados como un caso de catalepsia, ya que la idea de regresar a un cuerpo sin vida seria contrario a las leyes de la naturaleza. Aunque algunas partes del cuerpo puedan entrar en estado de descomposición, mientras el último hilo esté ligado al cuerpo la posibilidad de volver a la vida existe. Jesús, con su gran poder magnético seria capaz de movilizar las fuerzas para traer el espíritu de Lázaro de vuelta al cuerpo.
Actualmente el diagnostico de óbito es dado mediante comprobación de muerte cerebral del paciente y los casos de muertes aparentes pueden ser comprobados con análisis de electrocardiograma y electroencefalografía.
SONAMBULISMO, EXTASIS Y SEGUNDA VISTA
Para la ciencia el sonambulismo es considerado un trastorno del sueño del cual padece aproximadamente el 15% de la población mundial, la mayoría jóvenes [13].
Los espiritas entendemos el sonambulismo como un tipo de independencia más completa que los sueños y puede ser considerado una variedad de mediumnidad [14]. En ese estado el espíritu mueve el cuerpo de la misma manera que movería otro objeto material en un fenómeno de manifestación física o de psicografía. Hay un caso donde Kardec nos comenta [15] que un joven en estado de sonámbulismo era capaz de diagnosticar la enfermedad de personas, su espíritu veía la enfermedad y la describía pero para recetar el medicamento tenía la orientación de otro espíritu conocedor del tema. Como los demás tipos de mediumnidad, depende del organismo y no de la elevación moral. Tenemos un ejemplo de un compañero espirita que nos contó cierta vez que se despertó con su hijo hablando en árabe por la noche, estando este sonámbulo, siendo que no sabía árabe (al menos en esta vida).
El éxtasis es un fenómeno más complejo en el que el alma es más independiente aún que la del sonámbulo. Es un tipo de mediumnidad muy rara (en el sentido de poco común), donde el espíritu puede ir a visitar mundos superiores accesibles a él y a veces hasta no desea volver al cuerpo. También puede equivocarse, siendo juguete de sus propias ilusiones y de espíritus mentirosos que le fascinan, haciéndole creer en el carácter revelador de sus visiones. Un ejemplo de ese tipo de mediumnidad es el del poeta místico y religioso San Juan de la Cruz [16], [17], canonizado en 1726 y uno de los fundadores de la orden de los Carmelitas Descalzos, que tenía un conocimiento profundo de la espiritualidad. Según relatos, él vivió únicamente para hacer el bien, siendo un médium admirablemente asistido por buenos espíritus [18]. Vivía prácticamente en éxtasis constante, muchas veces llegando a interferir en tareas diarias, tanto que para concentrarse en sus quehaceres y evitar los transes extáticos, el religioso golpeaba paredes y durante la celebración de misas, era común que perdiera la noción de lo que hacía, contemplando escenas que sólo él veía, y otros frailes seguían su trabajo. Pablo de Tarso es otro ejemplo de médium extático [19], [20].
Ya la Doble Vista es la vista del alma, que ocurre cuando el cuerpo no está adormecido. A veces la proximidad de un peligro puede desarrollar esta facultad, como por ejemplo una madre que antevé o presiente un peligro que amenaza a un hijo suyo, sin que ella esté cerca en el momento. Este fenómeno es tan natural para estas personas que ni se dan cuenta que lo tienen.
CONCLUSIÓN
Los avances científicos en esta área son cada vez más sorprendentes. El año pasado la revista Nature publicó los estudios de investigadores de la Universidad de California que con miles de imágenes presentadas a voluntarios [21] han sido capaces de acertar las imágenes que miraban en un 90% de los casos con un programa que analiza imágenes por resonancia magnética, creado por ellos. Según esos investigadores, esa técnica abre camino para el desarrollo de aparatos capaces de hacer lectura de la memoria o de los sueños en las próximas décadas.
El Espiritismo nos muestra que el sentido de los sueños puede ser mucho más profundo y su interpretación depende de muchas variables involucradas: desde manifestación de nuestros deseos (Freud), la compensación (de Jung) u otro agente externo de la materia (ejemplo del ruido de teléfono timbrando, preocupaciones), hasta visitas espirituales o premoniciones. Es de carácter personal y simbólico, siendo por lo tanto muy compleja su interpretación. La atribución usual de la significación de los sueños (es decir, soñar tal cosa anuncia otra) no es verdadera en un sentido absoluto, pues involucra muchas variables. Por ejemplo, soñar con determinadas frutas para mujeres embarazadas significar que será niño o niña el bebe, etc. Los sueños también pueden ser útiles a nuestro auto-conocimiento, ya que en estos momentos de emancipación somos nuestro “Yo” mismo y verdadero.
El Espíritu va donde está su pensamiento, por eso es importante que, para tener “buenos” sueños tengamos una vida sana y equilibrada, para que seamos merecedores de momentos gratificantes durante el descanso del cuerpo físico.
“Cuando dormimos, nos encontramos, momentáneamente, en el estado que estaremos de manera permanente después de la muerte. Sepamos, pues, morir todos los días, preparando-nos eficazmente para recibir las orientaciones de nuestro mentor y amigos espirituales” [22].
Fraternidad.
Se autoriza la copia, distribución, exhibición y reproducción de este articulo/conferencia, desde que de forma gratuita y, en respeto a los derechos de autor, sean citadas las fuentes: http://fraternidadcristiana.wordpress.com/
* El Libro de los Espiritus diferencia estos términos como siendo el letargo una suspensión total de las fuerzas vitales y en la catalepsia una suspensión localizada.
Referencias:
[1] Juan 3, 1-12
[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Ren%C3%A9_Descartes
[3] http://en.wikipedia.org/wiki/Abraham_Lincoln
[4] Película: La Bamba, dirigida por Luis Valdez, Columbia Pictures
[5] Os Mensageiros, cap. 38. André Luiz, psicografia Chico Xavier
[6] Missionarios da Luz, cap. 8 y 9. André Luiz, psicografia Chico Xavier
[7] El Genesis, Allan Kardec. Teoria de la presciencia
[8] http://noticias.terra.com.br/popular/interna/0,,OI2268585-EI1141,00.html
[9] http://tvglobo.domingaodofaustao.globo.com/programa/category/catalepsia/
[10] El Cielo y el Infierno, Allan Kardec. Cap. VIII, “Antonio B…., enterrado vivo”.
[11] El Genesis, Allan Kardec. Cap. XIV p.29 y cap. XV p.40
[12] Juan 11, 1-44
[13] http://es.wikipedia.org/wiki/Sonambulismo
[14] El Libro de los Médiums, Allan Kardec, cap. 14 p.172 a 174
[15] El Libro de los Médiums, Allan Kardec, cap. 14 p.173
[17] http://www.carmelitasdescalzos.com/verpadres.php?Id=2
[18] Divina presença, Yogishririshnam, psicografia Elzio Ferreira de Souza
[19] http://espiritismocristao.blogspot.com/2007/03/o-xtase.html
[20] II Cor 12:1-4
[21] http://www.bbc.co.uk/portuguese/reporterbbc/story/2008/03/080306_ciencialeituramente_np.shtml
[22] http://www.ceismael.com.br/artigo/artigo038.htm